martes, marzo 13, 2007

Acerca de las visitas indeseadas.

Creo que fue Oscar Wilde quien dijo algo así como que visitamos no para perder el tiempo sino para quitarlo a los demás. Y por cruel que parezca se aplica perfectamente a la visita del presidente ese de los EUA. Que anda como buitre rondando territorios del Sur.

Amigos míos. Como se que ya ustedes saben, a estas alturas no podemos creer tales promesas de progreso. Eso y nuestro futuro y prosperidad no vendrá de alguien extraño, ajeno y totalmente distinto a nosotros, sino de nosotros mismos. De nuestra labor, tanto esa por la que nos pagan, como por la que no. Esa voluntad que nos guía a ir al trabajo día a día, esa que nos impide fugarnos de estas tierras. Y la razón es simple. O no conocemos lugar mejor, o inconscientemente creemos que este sitio puede ser mejor. Y esto último me parece esperanzador deberas. La gente de Latinoamérica no está en un estado de "retraso" por flojera, sino por los abusos de extranjeros y nacionales que nos han traicionado.

Ya hace mucho que se prometió tanto beneficio de los tratados de comercio, y a la fecha no he visto mejora en ese aspecto. Es de esperar que los que tienen más dinero podrán enviar una cantidad salvaje de productos. Lo feo es eso de la globalización, y se que hago mal en formar prejuicios sin haberlo entendido totalmente, pero hay hechos que me parecen simples. Si se dice que no habrá barreras económicas, significa para mí que no habrá impedimento en inundar con productos extranjeros los mercados nacionales.

Extraigo este fragmento:

"Mientras las luchas de los pobres del Sur están vinculadas al acceso y sus derechos sobre los recursos naturales -agua, tierra y biodiversidad-, y por tanto son intrínsecamente luchas ecológicas y ambientales, el tema se presenta artificialmente como si se tratara acerca de la "pobreza", pero no sobre "el medio ambiente". Entonces, la globalización es presentada como la solución de la pobreza, y las decisiones están orientadas a quitarle a los pobres los recursos que les quedan -por tanto haciéndolos más pobres aún, como por ejemplo a través de la privatización del agua, el patentamiento de las semillas y el despojo de la tierra-, y son ofrecidas como medidas para "mitigar la pobreza". Los campesinos sin tierra y los movimientos contra la privatización se manifiestan en las calles a favor de sus derechos ambientales, y los promotores de la globalización del capital no hacen otra cosa que repetir su "mantra" de que los pobres no pueden darse el "lujo" de tener su propio capital natural, que necesitan la globalización. Estos globalizadores se niegan a ver que la globalización despoja a los pobres de sus recursos, convirtiendo estos recursos en propiedad de las grandes transnacionales, que luego venden el agua y la semilla a altos costos a los pobres, y por tanto los empujan a situaciones de mayor pobreza, llegando incluso al límite de la supervivencia."

El enfoque que beneficia exclusivamente la competencia y ganancia económicas no es la solución.


El fragmento es part de la opinión del siguiente sitio: Grain.org

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